No importa la edad que tengas, seguro que hacés de todo por tener la panza chata. Muchas veces tu abdomen no está plano porque no estás en el peso ideal o porque te hace falta un algo de ejercicio, pero muchas otras sí estás con los kilos necesarios y sí realizas actividad física pero aún así no tenés la panza chata. Si estás en ese grupo de personas puede que estés hinchada por problemas de digestión o intestinales, en ese caso siempre es bueno acercarse a un médico para saber el por qué.

De todas forma, existen claves en la alimentación que nos ayudan a tener la panza chata y hacerte olvidar de la hinchazón. Tomá nota y descubrilas.

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  1. Incorporá el jengibre: Es un gran desinflamatorio intestinal y además podés consumirlo en miles de manera. Podés rayarlo y sumarlo a tu yogurt o a tu té, podés cocinarlo con pollo o pescado o podés usarlo en smoothies, licuados o agua detox. 
  2. Para una panza chata nada mejor que el chocolate… amargo: El cacao ayuda a metabolizar las grasas pero solamente el chocolate amargo o negro (sorry pero los Kinder no entran acá). Pero el chocolate es un arma de doble filo , solamente ayuda si lo comés en pequeñas dosis, así que hay que consumirlo moderadamente.
  3. Hacete amiga de las semillas: Hoy en día las semillas son indispensables en las dietas. Para tener el abdomen plano vas a tener que consumir chía, ya que contienen ácidos grasos omega 3, los cuales son antiinflamatorios y compensan el efecto inflamatorio de algunos alimentos y la distensión abdominal; sésamo y lino, porque tienen mucha fibra y  cáñamo por aportar proteínas y omega 3.
  4. Tomá recaudo cuando comés alimentos que fermentes: El brocolí, la coliflor, el repollo y las legumbres suelen fermentar en el estomago y lo hincha produciendo gases. Estos alimentos tienen esta consecuencia contra la panza chata pero al mismo tiempo tienen su beneficios, es por eso que no tenés que dejar de consumirlo pero hay que tomar recaudo: repartila entre comidas y tratá de mezclarla con proteínas como carnes. También es recomendable tomar un té digestivo luego de consumirlas.
  5. Evitá los endulzantes artificiales y sus productos: Ellos son las gaseosas, galletitas y golosinas. Lo mejor es cambiarlo por bananas, manzanas, papaya, pepino y apio.
  6. Cuidado con los yogures: Este tipo de alimento parecen ser todos “dieteticos” o saludables pero no siempre es así. Muchas veces son los responsables de hinchar nuestros intestinos. Lo mejor es asegurarnos que sean 0 por ciento libre de grasas y hay que consumir uno pero entre comidas.
  7. Asegurate que la leche no te caiga mal: A medida que nos vamos haciendo más grandes, la tolerancia a la leche se va modificando y puede que te esté produciendo hinchazón sin que lo sepas. Si este es tu caso, deberías consultarlo con tu médico y comenzar a consumir productos sin lactosa.
  8. La cena es importante para tener la panza chata: Lo recomendable es comer verduras a la noche o platos fáciles de digerir. El horario de la cena también importa y lo mejor es que sea entre las 20.30 y las 21 horas.
  9. A que hora hay que consumir hidratos de carbono: En este caso lo mejor es hacerlo lo más temprano posible para poder asegurarnos que lo vamos a consumir durante el resto del día. Por eso se recomienda comer pan a la mañana/mediodía y no a la noche para poder tener la panza chata.
  10. Tomate tu tiempo para comer: Un secreto fundamental es  comer lentamente, sin ninguna preocupación y masticar despacio para asegurarse que haya una buena digestión.

Estas claves de alimentación más una rutina de ejercicio son fundamentales para tener la panza chata. Si querés saber más sobre el tema podés ir a nuestra sección Fitness o a  Facebook e Instagram.

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